EL
DILUVIO EN LA ÉPOCA DE NOE
En casi todas las culturas hay referencias al
Diluvio en la época de Noé, y se alude al mismo en el Corán ampliamente. La
indiferencia del pueblo del profeta Noé a los consejos y advertencias de éste,
sus reacciones y los hechos que tuvieron lugar, se relata detalladamente en
muchos versículos.
El profeta Noé fue enviado a advertir e
instar a su pueblo a que adore solamente a Dios y abandone la rebelión en la
que cayó al apartarse de Su mensaje y asociar a otros a El. Si bien el
mensajero Noé aconseja muchas veces al pueblo a que se someta a las órdenes de
Dios y le advierte de Su cólera, el mismo siguió rehusándose a ello y continuó
asociando otros a El.
"Enviamos Noé a su pueblo y
dijo: '¡Pueblo! ¡Servid a Dios! No tenéis a otro Dios que El. ¿Y no Le temeréis?'.
Los dignatarios del pueblo, que no creían, dijeron: 'Este no es sino un mortal
como vosotros, que quiere imponerse a vosotros. Si Dios hubiera querido, habría
hecho descender a ángeles. No hemos oído que ocurriera tal cosa en tiempo de
nuestros antepasados. No es más que un poseso. ¡Observadle durante algún
tiempo!'. '¡Señor!', dijo (Noé). '¡Auxíliame que me desmienten!'"
(C.23:23-26).
Como se dice en estos versículos, los jefes
de la comunidad intentaron acusar al profeta Noé de buscar imponerse sobre
ellos, es decir, de sobresalir y beneficiarse personalmente por medio del
liderazgo mundanal, la riqueza y un elevado nivel social, a la vez que
pretendieron caracterizarlo como un "poseso" y decidieron soportarlo
durante un tiempo mientras lo tenían bajo observación.
Debido a esto Dios dijo al mensajero Noé que
quienes rechazaban la fe y hacían el mal serían castigados y perecerían
ahogados, en tanto que quienes creían serían salvos.
Cuando llegó el momento del castigo las
aguas brotaron de la tierra causando grandes inundaciones que, junto a lluvias
excesivas, provocaron un gran diluvio. Dios le dijo a Noé que haga "entrar
en ella (el arca) una pareja (macho y hembra) de cada una (de las especies
animales) y a tu familia, salvo a aquél de ellos cuya suerte ya ha sido
echada" (C. 23:27). Todas las personas que habitaban esas tierras fueron
ahogadas, incluido el "hijo" de Noé, quien pensaba que podía
salvarse refugiándose en una montaña cercana. Todos perecieron ahogados,
excepto quienes subieron a la nave junto con el profeta Noé. Cuando las aguas
descendieron al finalizar el Diluvio y "el episodio llegó a su fin",
el Arca se posó en el Chudi --es decir, en un lugar elevado--, como nos informa
el Corán (en 11:44).
Los estudios arqueológicos, geológicos e
históricos exhiben que este episodio tuvo lugar precisamente como se relata en
el Corán. El Diluvio es descrito también de una manera muy similar en muchos
registros de las civilizaciones antiguas y en muchos documentos históricos,
aunque el carácter y los nombres de los lugares varían, y todo lo que
"sucedió a un pueblo extraviado" se presenta a los contemporáneos
como una advertencia.
Además de relatarse el Diluvio en el Antiguo
y en el Nuevo Testamento, se lo encuentra de manera muy similar en los registros
sumerios y asirio-babilonios, en las leyendas griegas, en la épica Shatapatha,
Brahmana y Mahabharata de la India, en algunas leyendas galesas de las islas
británicas, en las Eddas nórdicas, en las leyendas lituanas e incluso en
algunos cuentos de origen chino.
¿Cómo pudo ser recogida una información
detallada y pertinente en lugares culturalmente distintos y muy alejados geográficamente
uno del otro y de la región del diluvio?
Hay una respuesta clara: el hecho que el
mismo episodio se relate en registros e inscripciones de una serie de
comunidades que tenían muy poca probabilidad de comunicarse entre sí, es en
realidad una clara evidencia que esos pueblos recibieron ese conocimiento de una
fuente divina. Parece que el Diluvio, uno de los sucesos más grande y
destructivo de la historia, fue narrado por muchos profetas enviados a distintas
civilizaciones con el propósito de establecer un ejemplo. Es por eso que las
noticias acerca del Diluvio fueron difundidas en distintas culturas.
Por otra parte, además de narrarse la
historia del Diluvio y del profeta Noé en muchas culturas y fuentes religiosas,
ha sufrido una gran alteración como producto de la falsificación, de la
transmisión incorrecta o incluso de la mala intención, apartándose así de la
versión original. Las investigaciones revelan que de entre todas las
narraciones del Diluvio que relatan básicamente el mismo suceso, con algunas
diferencias, la única descripción coherente es la del Corán.
El Profeta Noé y el Diluvio en el Corán
El Diluvio en la época de Noé se menciona
en muchos versículos del Corán. A continuación exponemos los versículos
reordenados en función de la secuencia de los sucesos.
El Profeta Noé Invita a su pueblo a
la Religión de Verdad
"Enviamos a Noé a su pueblo.
Dijo: '¡Pueblo! ¡Servid a Dios! No tenéis a otro Dios que El. Temo por
vosotros el castigo de un día terrible'" (C. 7:59).
"Enviamos a Noé a su pueblo y
dijo: '¡Pueblo! ¡Servid a Dios! No tenéis otro Dios que El. ¿Y no le temeréis?'"
(C. 23:23).
El Profeta Noé Advierte a su Pueblo
del castigo de Dios
"Enviamos a Noé a su pueblo:
'Advierte a tu pueblo antes que le alcance un castigo doloroso'" (C. 71:1).
"Veréis quién recibirá un
castigo humillante y sobre quién se abatirá un castigo permanente" (C.
11:39).
"¡No sirváis sino a Dios! Temo
por vosotros el castigo de un día doloroso!'" (C. 11:26).
El Pueblo de Noé Impugna el Mensaje
"Los dignatarios de su pueblo
dijeron: 'Sí, vemos que estás evidentemente extraviado'" (C. 7:60).
"Dijeron: '¡Noé! No paras de
discutir con nosotros. ¡Tráenos, pues, aquello con que nos amenazas, si es
verdad lo que dices!'" (C. 11:32).
"Y, mientras construía la nave,
siempre que pasaban por allí dignatarios de su pueblo se burlaban de él. Decía:
'Si os burláis de nosotros, ya nos burlaremos de vosotros como os burláis"
(C. 11:38).
"Los dignatarios del pueblo, que
no creían, dijeron: 'Este no es sino un mortal como vosotros, que quiere
imponerse a vosotros. Si Dios hubiera querido, habría hecho descender a ángeles.
No hemos oído que ocurriera tal cosa en tiempo de nuestros antepasados"
(C. 23:24-25).
"Antes de ellos ya el pueblo de
Noé había desmentido. Desmintieron a Nuestro siervo y dijeron: '¡Un poseso!',
y fue rechazado" (C. 54:9).
Desprecio hacia Quienes Siguieron al
Profeta Noé
"Los dignatarios de su pueblo.
que no creían, dijeron: 'No vemos en ti más que a un mortal como nosotros y no
vemos nadie que te siga sino la hez de nuestro pueblo, que lo hace
irreflexivamente. Ni vemos que gocéis de ningún privilegio sobre nosotros.
Antes bien, creemos que mentís'" (C. 11:27).
"Dijeron: '¿Vamos a creerte a
ti, siendo que son los más viles los que te siguen?' Dijo:' ¿Y qué sé yo de
sus obras?' Sólo a mi Señor tienen que dar cuentas. Si os dierais cuenta… ¡No
voy a rechazar a los creyentes! ¡Yo no soy más que un monitor que habla
claro!'" (C. 26:111-115).
Al Pueblo de Noé no le Asusta que se
le Haga Conocer las Advertencias de Dios
"Y se reveló a Noé: 'De tu
pueblo sólo creerán los que ya creían. ¡No te aflijas, pues, por lo que
hicieren!'" (C. 11:36).
Las Súplicas del Profeta Noé
"¡Falla, pues, entre yo y ellos,
y sálvame, junto con los creyentes que están conmigo!" (C. 26:118).
"Entonces invocó a su Señor: '¡Estoy
vencido! ¡Defiéndete (porque no puedes contar con mi auxilio)!'" (C.
54:10).
"Dijo: '¡Señor! He llamado a mi
pueblo noche y día. Mi llamamiento sólo ha servido para que huyan más.'"
(C.71:5-6).
"'¡Señor!', dijo. '¡Auxíliame
que me desmienten!'" (C. 23:26).
"Noé Nos había invocado. ¡Qué
buenos fuimos escuchándole!" (C. 37:75).
La Construcción del Arca
"¡Construye la nave bajo Nuestra
mirada y según Nuestra inspiración y no me hables de los que han obrado impíamente!
¡Van a ser anegados!'" (C: 11:37).
Destrucción del Pueblo del Profeta Noé
Por Medio del Anegamiento
"Pero le desmintieron. Así,
pues, les salvamos, a él y a quienes estaban con él en la nave, y anegamos a
quienes habían desmentido Nuestros signos. Eran, en verdad, un pueblo
ciego." (C. 7:64).
"Luego, después, anegamos al
resto." (C. 26:120).
"Enviamos Noé a su pueblo y
permaneció con él durante mil años menos cincuenta. Luego, el diluvio le
sorprendió en su impiedad" (C. 29:14).
"Así, pues, salvamos a él y a
los que con él estaban, por una misericordia venida de Nosotros. Y extirpamos a
quienes habían desmentido Nuestros signos y no eran creyentes." (C. 7:72).
Forma en Que Termina la Vida del
"Hijo" del Profeta Noé
El Corán relata un diálogo entre Noé y su
hijo, al principio del Diluvio.
"Y navegó con ellos entre olas
como montañas. Noé llamó a su hijo, que se había quedado aparte: '¡Hijito!
¡Sube con nosotros, no te quedes con los infieles!'. Dijo (el hijo de Noé):'Me
refugiaré en una montaña que me proteja del agua'. Dijo (Noé a su hijo):'Hoy
nadie encontrará protección contra la orden de Dios, salvo aquél de quien El
se apiade'. Se interpusieron entre ambos las olas y fue (el hijo de Noé) de los
que se ahogaron." (C. 11:42-43).
Los Creyentes se Salvan del Diluvio
"Les salvamos, pues, a él y a
quienes estaban con él en la nave abarrotada" (C. 26:119).
"Les salvamos, a él y a los de
la nave, e hicimos de ella un signo para todo el mundo." (C. 29:15).
La Naturaleza Física del Diluvio
"Abrimos las puertas del cielo a
una lluvia torrencial y en la tierra hicimos manar fuentes. Y el agua (del cielo
y de la tierra) se encontró, según una orden decretada. Le embarcamos (a Noé)
en aquello (el arca) de planchas y de fibras,…" (C. 54:11-13).
"Hasta que, cuando vino Nuestra
orden y el horno hirvió, dijimos (Dios a Noé): 'Carga en ella (el arca) a una
pareja de cada especie, a tu familia --salvo a aquél cuya suerte ha sido ya
echada (se trata del cuarto hijo de Noé, no mencionado en la Biblia y del que
el Corán no da su nombre. Era pecador, al igual que la mujer de Noé)-- y a los
creyentes'. Pero no eran sino pocos los que con él (Noé) creían. Dijo (Noé):
'¡Subid a ella! ¡Que navegue y llegue a buen puerto en el nombre de Dios! Mi
Señor es, ciertamente, indulgente, misericordioso'. Y navegó con ellos entre
olas como montañas. Noé llamó a su hijo, que se había quedado aparte: '¡Hijito!
¡Sube con nosotros, no te quedes con los infieles!'" (C. 11:40-42).
"Y le inspiramos: '¡Construye la
nave bajo Nuestra mirada y según Nuestra inspiración!. Y cuando venga Nuestra
orden y el horno hierva, haz entrar en ella a una pareja de cada y a tu familia,
salvo a aquél de ellos cuya suerte ha sido ya echada. ¡Y no me hables de los
que han obrado impíamente! ¡Van a ser anegados!" (C. 23:27).
El Arca se Posa en Un Lugar Elevado
"Y se dijo: '¡Traga, tierra, tu
agua! ¡Escampa, cielo!' Y el agua fue absorbida, se cumplió la orden y se posó
(el arca) en el Chudi (montaña de Arabia). Y se dijo: '¡Atrás el pueblo impío!'"
(C. 11:44).
El Aspecto Aleccionador en el Episodio
del Diluvio
"Cuando las aguas lo inundaron
todo, os llevamos en la embarcación, para hacer de ello un recuerdo para
vosotros, para que el oído atento lo retuviera." (C. 69:11-12).
Dios Alaba al Profeta Noé
"¡Paz sobre Noé, entre todas
las criaturas! Así retribuimos a quienes hacen el bien. Es uno de Nuestros
siervos creyentes." (C. 37:79-81).
¿Fue el Diluvio Un Desastre Local o
Mundial?
Quienes niegan la realidad del Diluvio en la
época de Noé, se apoyan en que sería imposible que abarcase todo el mundo.
Además, esa negación se usa para atacar al Corán. Según esa gente, todos los
libros revelados, incluido el Corán, al defender la existencia de un diluvio
mundial caen en el error.
Pero eso no es así. El Corán fue revelado
por Dios y es el único libro divino sin alteraciones. El Corán considera el
Diluvio desde un punto de vista muy distinto al del Pentateuco y al de otras
leyendas narradas en distintas culturas. El Pentateuco, es decir, los cinco
primeros libros del Antiguo Testamento, dice que el Diluvio fue mundial, que
cubrió todo el planeta. Pero el Corán no dice eso. Por el contrario, los versículos
pertinentes implican que el Diluvio fue regional y que no cubrió todo el mundo,
ya que solamente anegó a las personas del caso, como castigo, al no prestar
atención a las advertencias de Noé.
Al examinar las narraciones sobre el Diluvio
que aparecen en el Antiguo Testamento y en el Corán, vemos como se manifiesta
esa diferencia. El Antiguo Testamento, que sufrió muchas alteraciones y
adiciones a lo largo de la historia, y por lo tanto no puede ser tomado como una
revelación original, describe así el Diluvio: "Viendo Yahvéh que la
maldad del hombre cundía en la tierra, y que todos los pensamientos que ideaba
su corazón eran puro mal de continuo, le pesó a Yahvéh de haber hecho al
hombre en la tierra, y se indignó en su corazón. Y dijo Yahvéh: 'Voy a
exterminar de sobre la faz del suelo al hombre que he creado, --desde el hombre
hasta los ganados, las sierpes, y hasta las aves del cielo-- porque me pesa
haberlos hecho'. Pero Noé halló gracia a los ojos de Yahvéh." (Génesis
6:5-8).
Sin embargo el Corán exhibe claramente que
el diluvio no ocurrió en todo el mundo, puesto que solamente fue destruido el
pueblo de Noé. Así como Hud fue enviado solamente a 'Ad (C. 11:50), Salih a
Tamud (C. 11:61) y todos los demás profetas anteriores a Muhammad fueron
solamente enviados a sus respectivos pueblos, de la misma manera Noé fue
enviado solamente a su pueblo, y el Diluvio provocó la desaparición del pueblo
de Noé.
"Y ya enviamos a Noé a su
pueblo: 'Soy para vosotros un monitor que habla claro: ¡No sirváis sino a
Dios! Temo por vosotros el castigo de un día doloroso'" (C. 11:25-26).
Quienes perecieron fueron esos que no
tuvieron en cuenta para nada la proclama del mensaje del profeta Noé y
persistieron en la rebelión. Los versículos persistentes son bastante explícitos.
"Pero le desmintieron. Así,
pues, les salvamos, a él y a quienes estaban con él en la nave, y anegamos a
quienes habían desmentido Nuestros signos. Eran, en verdad, un pueblo
ciego." (C. 7:64).
"Así, pues, salvamos a él y a
los que con él estaban, por una misericordia venida de Nosotros. Y extirpamos a
quienes habían desmentido Nuestros signos y no eran creyentes." (C. 7:72).
Además Dios subraya en el Corán que El no
destruye una comunidad antes que le haya sido enviado un mensajero. La destrucción
tiene lugar solamente después que un exhortador que llega a un pueblo en
particular es desmentido y/o calumniado. Dice Dios: "¡Cuántas ciudades
hemos hecho perecer, que se ufanaban de sus medios de subsistencia! Ahí tenéis
sus viviendas, casi del todo deshabitadas después de ellos. Hemos sido Nosotros
los Herederos" (C. 28:59).
No es una práctica de Dios destruir pueblos
a los que no envió mensajeros. Noé fue enviado como exhortador solamente a su
pueblo. Por lo tanto Dios no destruyó a otras comunidades a las que no había
mandado amonestadores, sino que solamente destruyó al pueblo de Noé.
Por lo expresado en el Corán podemos estar
seguros que el diluvio de la época de Noé fue un desastre regional, no
mundial. Las excavaciones hechas en los yacimientos arqueológicos donde se
supone que ocurrió el diluvio --lo que examinaremos después-- muestra que éste
no fue mundial sino solamente una catástrofe de amplias dimensiones que afectó
determinada parte de la Mesopotamia.
¿Subieron a Bordo del Arca Todas las
Especies de Animales?
Los intérpretes de la Biblia creen que Noé
llevó a bordo del arca a todas las especies animales que existían en el
planeta, cosa que las salvó de la extinción. De acuerdo a dicha creencia,
fueron subidas a bordo un par de cada una (macho y hembra).
No cabe ninguna duda que quienes defienden
esa afirmación enfrentarán serias dificultades en todo sentido. La cuestión
de cómo fueron alimentados los animales que subieron a bordo, cómo se
acomodaron arriba del arca o cómo se mantuvieron las especies separadas entre sí,
son preguntas imposibles de responder. Además, queda planteada la siguiente
pregunta: ¿cómo fueron reunidos animales de distintos continentes, como ser
mamíferos de los polos, canguros de Australia o los peculiares bisontes del
norte de América? A ello hay que agregar: ¿cómo animales muy peligrosos --víboras
venenosas, escorpiones y animales salvajes en general-- fuero subidos al arca y
se los mantuvo apartados de su habitat natural hasta que finalizó el diluvio?.
Estos son los interrogantes a los que tiene
que hacer frente el Antiguo Testamento. En el Corán no hay ninguna expresión
que implique que todas las especies animales existentes en la tierra fueran
llevadas a bordo. Como lo señalamos antes, el Diluvio tuvo lugar en una región
determinada. Por lo tanto, los animales que subieron al arca eran únicamente
los que vivían en la región donde residía el pueblo de Noé.
Sin embargo, es evidente que incluso es
imposible reunir a todas las especies que se encontraban en esa región. Es difícil
pensar que Noé, junto a unos pocos creyentes (11:40), fuesen por todos lados
reuniendo una pareja de cada una de las cientos de especies animales de los
alrededores. Incluso es mucho más imposible que hayan reunido las cientos de
especies de insectos de la región, y además, ¡que fuesen capaces de
discriminar los machos de las hembras!. Por eso creemos que lo más probable es
que hayan reunido los animales que podían ser llevados y alimentados más fácilmente,
especialmente los domésticos y provechosos para el ser humano. Lo más probable
es que el profeta Noé llevó a bordo animales como vacunos, lanares, equinos,
camélidos, etc., dado que eran los animales cuya necesidad era elemental para
establecerse nuevamente en alguna región que había perdido gran parte de sus
reservas debido al Diluvio.
Lo importante aquí es que la determinación
divina en la orden que Dios da a Noé es para que reúna los animales requeridos
para iniciar una nueva vida, y no tanto para que proteja a todo el género
animal. Dado que el Diluvio fue regional, no existía la posibilidad de que se
extinguiesen todas las especies de animales. Lo más probable es que animales de
otras regiones emigrasen a esa área y la repoblasen después del Diluvio, y de
ese modo retomase la actividad o animación que tenía antes.
¿Qué Altura Alcanzaron las Aguas?
Otro debate respecto del Diluvio es si las
aguas se elevaron lo suficiente para cubrir todas las montañas. Como se sabe,
el Corán nos informa que el arca se posó sobre el Chudi después del Diluvio.
La denominación de Chudi se refiere generalmente a un sitio montañoso específico,
en tanto que en árabe significa "asentamiento elevado o colina". En
consecuencia, no deberíamos olvidar que "Chudi" pudo no haber sido
usado como nombre para un sitio montañoso específico, sino para indicar que el
arca se posó en un lugar elevado. Además, el sentido antes mencionado de la
palabra "Chudi" puede estar señalando también que el agua había
alcanzado una cierta elevación, pero no el pico de una montaña. Es decir, lo más
probable es que el diluvio no abarcó toda la tierra y todas las montañas, como
se describe en el Antiguo Testamento, sino que solamente cubrió una región.
Lugar Geográfico Donde Tuvo Lugar el
Diluvio
Se ha sugerido como ubicación del Diluvio la
zona de la llanura mesopotámica. Allí estuvieron las civilizaciones más
antiguas. Además, al estar la Mesopotamia entre los ríos Eufrates y Tigris, se
trata de una región geográficamente propensa para una gran inundación. Uno de
los factores que probablemente contribuyó a ello es que los ríos se salieron
de cauce y sumergieron la región.
La segunda razón por la que se consideró a
la zona el lugar donde se produjo el Diluvio histórico reside en que en los
registros de muchas civilizaciones de la región se encuentra gran cantidad de
documentación referida al diluvio que tuvo lugar en el mismo período. Esas
civilizaciones habrían sentido la necesidad de registrar cómo se produjo el
desastre y sus resultados, después de ser testigos de la destrucción del
pueblo de Noé. Se sabe que la mayoría de las leyendas sobre el diluvio son de
origen mesopotámico. Para nosotros son más importantes los descubrimientos
arqueológicos, los cuales nos enseñan que una vez ocurrió una gran inundación
en dicha región. Como ya veremos enseguida de manera detallada, esa inundación
motivó que la civilización se interrumpa allí temporalmente. En las
excavaciones se han hallado claros rastros de ese desastre tan enorme.
Esas revelan que a lo largo de la historia la
zona sufrió muchas veces diversos desastres como resultado de las inundaciones
y la salida de curso de los ríos Tigris y Eufrates. Por ejemplo, alrededor de
dos mil años AC (antes de Jesucristo), en la épica de Ibbi-sin --quien gobernó
la gran nación de Ur situada en el sur de la Mesopotamia-- hay un año al que
se lo registró como "el año siguiente a un Diluvio que aniquiló los límites
entre los cielos y la tierra" (1).
Alrededor del 1700 AC, en la época del
babilonio Hamurabi, se señaló a un año como aquél en que ocurrió el
incidente de "la ruina de la ciudad de Eshunna con una inundación".
En el siglo X AC, en la época del gobernante
Nabu-mukin-apal ocurrió una inundación en la ciudad de Babilonia (2).
Después de 'Isa (Jesucristo), en los siglos VII, VIII, X, XI y XII, tuvieron
lugar inundaciones importantes en la región. En el siglo XX, sucedió lo mismo
en 1925, 1930 y 1954(3). Está claro que la zona ha estado siempre
sujeta al desastre de la inundación y, como se indica en el Corán, es muy
probable que un diluvio masivo pudo haber destruido un pueblo completo.
Evidencias Arqueológicas del Diluvio
No es para nada casual que hoy día estemos tras los rastros de las comunidades
que según el Corán han sido destruidas. La evidencia arqueológica sostiene el
hecho de que cuanto más repentinamente desaparece una comunidad, es más
probable que nos encontremos con algunos de sus vestigios.
En el caso de una civilización que
desaparece repentinamente, lo cual puede suceder como resultado de un desastre
natural, una emigración masiva o una guerra, es más probable que sus ruinas se
preserven mucho mejor. Las casas donde vivía la gente, las herramientas o los
elementos que usaban en la vida diaria, quedan sepultados rápidamente. De esa
manera se mantienen preservados por un largo período del manoseo humano y luego
reditúan importantes evidencias del pasado, al ser sacados a la luz del día.
Así es como se ha descubierto en la
actualidad mucha de la evidencia del Diluvio en época de Noé. Consideramos que
el Diluvio ocurrió unos tres mil años AC, que ese suceso puso fin a una
civilización de manera repentina y que ello hizo que más tarde surgiera a una
civilización totalmente nueva en su lugar. Es así como la evidencia palmaria
del Diluvio quedó preservada durante miles de años de modo que podamos sacar
lecciones de allí.
Se han hecho muchas excavaciones para
investigar el diluvio que cubrió la llanura mesopotámica. En las hechas en
cuatro lugares principales, se encontraron rastros de lo que debe haber sido un
diluvio particularmente prolongado. Se trataba de importantes ciudades de la
Mesopotamia: Ur, Erech, Kish y Shuruppak. Las excavaciones revelan que fueron
sometidas a un diluvio alrededor del siglo III AC.
Echemos una mirada a las excavaciones hechas
en la ciudad de Ur.
En esa ciudad, rebautizada actualmente "Tell
al-Muqqayar", se ha puesto al descubierto una serie de ruinas, remontándose
las más antiguas a siete mil años AC. Al ser un lugar que hospedó a una de
las primeras civilizaciones, la ciudad y sus alrededores fueron asentamiento de
muchas culturas que se sucedieron.
Los descubrimientos arqueológicos de la
ciudad de Ur exhiben que allí la civilización fue interrumpida después de un
enorme diluvio, apareciendo más tarde nuevas civilizaciones. R. H. Hall, del
Museo Británico, hizo allí las primeras excavaciones. Leonard Woolley, quien
llevó a cabo los mismos trabajos después de Hall, supervisó también la labor
organizada de manera mancomunada por el Museo Británico y la Universidad de
Pensilvania. El trabajo conducido por Woolley, de resonancia mundial, se realizó
entre 1922 y 1934.
Las excavaciones de Sir Woolley se
desarrollaron en medio del desierto entre Bagdad y el Golfo Pérsico. Los
primeros fundadores de la ciudad de Ur eran gente que había llegado del norte
de la Mesopotamia y se autodenominaban "Ubaidianos". Las primeras
perforaciones brindaron información sobre esos pobladores. El arqueólogo alemán
Werner Keller describe así el trabajo de Woolley: «"Las tumbas de los
reyes de Ur", fue así como Woolley, en la exhuberancia del entusiasmo al
descubrirlas, había apodado las tumbas de los nobles sumerios, cuyo esplendor,
verdaderamente regio, había quedado expuesto cuando las palas de los arqueólogos
atacaron un montículo de 50 pies (más o menos 15,5 mts.) al sur del templo y
encontraron una larga hilera de tumbas superpuestas. Las bóvedas de piedra eran
verdaderos cofres de tesoros, pues estaban llenas de copas suntuosas, jarros y
vasos maravillosamente moldeados, artículos de mesa hechos en bronce, mosaicos
de nácar, lapislázuli y plata, que rodeaban los cuerpos ya convertidos en
polvo. Arpas y liras descansaban recostados en las paredes. "Casi simultáneamente",
escribió después Woolley en su diario, "se hicieron descubrimientos que
confirmaron nuestras sospechas. Directamente debajo del piso de una de las
tumbas de los reyes, encontramos, dentro de un estrato de ceniza de algodón,
tablillas de arcilla con caracteres de símbolos más antiguos que las
inscripciones sobre las tumbas. Juzgando por la naturaleza del escrito, se podía
calcular que las tablillas eran de unos tres mil años AC. Por lo tanto
correspondían a dos o tres siglos anteriores a las tumbas".
La excavación se profundizaba y en los
nuevos estratos aparecían fragmentos de jarras, tazas y ollas. Los expertos
advirtieron que la alfarería se presentaba, sorprendentemente, sin
alteraciones. Tenía exactamente la misma apariencia a la encontrada en las
tumbas de los reyes. En consecuencia, parecía que durante siglos la civilización
sumeria no había emprendido ningún cambio radical. Es decir, debió haber
alcanzado un elevado nivel de desarrollo sorprendentemente precoz. Cuando después
de varios días uno de los operarios dijo a Woolley "llegamos al
fondo", éste bajo allí y lo primero que pensó fue "aquí
terminamos". Se trataba de un piso de arena que, por su tipo, podía haber
sido depositada allí solamente por el agua.
Entonces decidieron seguir cavando: un metro,
dos metros, y seguía el limo puro. Repentinamente, a los tres metros el limo
dejó de aparecer tan abruptamente como se presentó. Bajo ese depósito de
barro de casi tres metros de espesor, se encontraron con evidencias de (restos
de) una vivienda humana. La apariencia y calidad de la alfarería se presentaba
notablemente alterada. Se veía que fue hecha a mano. No se encontraron rastros
de metal en ninguna parte. Los implementos primitivos que allí había, estaban
hechos de pedernal tallado. ¡Deben pertenecer a la Edad de Piedra!
La única explicación posible de este gran
depósito de limo o barro debajo del cerro en Ur, el cual separaba claramente
dos épocas de colonizaciones distintas, era el Diluvio. El mar había dejado
sus huellas imborrables en la forma de restos de pequeños organismos marinos
metidos en el limo(4)».
El análisis microscópico reveló que este
gran deposito de barro se había acumulado allí como resultado de una inundación
tan grande como para aniquilar la civilización sumeria. La época de Gilgamesh
y la historia de Noé se unieron en este profundo pozo excavado bajo el desierto
mesopotámico.
Max Mallowan relató los pensamientos de
Leonard Woolley, quien dijo que una masa aluvional tan grande formada en una
sola capa podía ser solamente el resultado de un gran diluvio. Woolley también
describió el estrato del diluvio que separó la ciudad sumeria de Ur de la
ciudad Al-Ubaid, cuyos habitantes usaban alfarería pintada, encontrada en los
restos del Diluvio(5).
Esto muestra que la ciudad de Ur fue uno de
los lugares afectados por el Diluvio. Werner Keller expresó la importancia de
la excavación antes mencionada diciendo que lo que se observaba en los restos
de la ciudad debajo del estrato de limo prueba que allí existió un diluvio(6).
Otra ciudad mesopotámica que exhibe los
rastros del Diluvio es "Kish de los Sumerios", conocida actualmente
como Tall Al-Uhaimer. Según antiguas fuentes sumerias, esta ciudad fue el
"asentamiento de la primer dinastía postdiluviana"(7).
La ciudad de Shuruppak en el sur de la
Mesopotamia, la cual hoy día se llama Tall Fa'rah, también muestra claros
rasgos del Diluvio. Los estudios arqueológicos en esta ciudad fueron
encabezados por Erich Schmidt, de la Universidad de Pensilvania, entre
1920-1930. Esas excavaciones descubrieron tres estratos de habitaciones que se
extienden en el tiempo desde el final del período prehistórico hasta la
tercera dinastía de Ur (2112-2004 AC). Los descubrimientos más característicos
fueron casas bien edificadas, tablillas cuneiformes de registros administrativos
y listas de palabras, las cuales indican una sociedad altamente desarrollada
hacia el fin del cuarto milenio AC(8).
Lo principal en esto es que se comprendió
que un gran diluvio tuvo lugar en la ciudad alrededor de 3000-2900 AC. De
acuerdo al informe de Mallowan, Schmidt había llegado, a los cuatro o cinco
metros de profundidad, a un estrato de suelo amarillo (formado por la inundación)
consistente de una mezcla de arena y barro. Este estrato estaba más cerca del
nivel de la llanura que los túmulos (funerarios), pudiéndose observarlo
alrededor de todos éstos... Schmidt determinó que "la arena (de dicho
estrato) tenía su origen en el río", que estaba allí desde la época del
Antiguo Reino de Cemdet Nasr y que se relacionaba con el Diluvio en la época de
Noé(9).
En las excavaciones hechas en la ciudad de
Shuruppak se encontraron restos de un diluvio que databan aproximadamente de
3000-2900 AC. Posiblemente la ciudad de Shuruppak fue afectada por la inundación
como las otras(10).
El último lugar que se vio afectado por el
Diluvio es la ciudad de Erech, al sur de Shuruppak, conocida hoy día como Tall
al-Warka. En esta ciudad, como en otras, se encuentra un estrato del diluvio, el
cual data, al igual que en las otras, del 3000-2900 AC(11).
Como se sabe muy bien, los ríos Tigris y
Eufrates atraviesan la Mesopotamia de un extremo a otro. Parece que durante el
episodio del diluvio ambos ríos y muchas otras fuentes de agua, grandes y pequeñas,
se salieron del curso y, al unirse con las aguas de las lluvias, provocaron una
gran inundación. El suceso se describe en el Corán:
"Abrimos las puertas del cielo a
una lluvia torrencial y en la tierra hicimos manar fuentes. Y el agua se encontró,
según una orden decretada" (C. 54:11-12).
Cuando se examinan uno por uno los factores
que provocaron el Diluvio, se los ve a todos como fenómenos muy naturales. Lo
que hace al suceso milagroso es que tuvo lugar al mismo tiempo y que Noé
advirtió a su pueblo anticipadamente del desastre que ocurriría.
La evaluación de las evidencias, a partir de
los estudios completos, reveló que el área del Diluvio tenía (un ancho) de
aproximadamente 160 kms. de este a oeste, y 600 kms. (de longitud) de norte a
sur. Esto muestra que el Diluvio cubrió toda la llanura mesopotámica. Cuando
examinamos como están ubicadas las ciudades de Ur, Erech, Shuruppak y Kish, las
cuales muestran los rastros del Diluvio, vemos que están alineadas a lo largo
de una ruta. Por lo tanto el Diluvio debe haber afectado esas cuatro ciudades y
sus alrededores. Se debería advertir además que alrededor del 3000 AC la
geografía de la llanura mesopotámica era distinta de la actual. En aquellos
momentos el lecho del río Eufrates estaba más al este que hoy día. Su curso
se colocaba antes en una línea que pasaba a través de Ur, Erech, Shuruppak y
Kish. Y cuando se abrieron "las fuentes del cielo y de la tierra",
parece que el Eufrates se salió de su curso y al expandirse llegó a destruir
las cuatro ciudades citadas.
Religiones y Culturas Que Mencionan el
Diluvio
Dios había transmitido a los pueblos las
noticias del Diluvio en la época de Noé a través de los mensajeros y libros
que había enviado a distintas comunidades de modo que puedan servir de
advertencia y ejemplo. No obstante, los textos originales han sido alterados y a
las descripciones les habían sido agregado elementos mitológicos: resultaron
corrompidos los pueblos y el mensaje. El Corán es la única fuente que
sustancialmente concuerda con los descubrimientos de las observaciones empíricas.
Y ello ocurre solamente porque Dios ha cuidado del Corán para que no sufra
siquiera un solo cambio, no permitiendo que sea corrompido. De acuerdo al juicio
coránico "Somos Nosotros Quienes hemos revelado la Amonestación y
somos Nosotros sus custodios" (C. 15:9), el Corán está bajo la
protección especial de Dios.
En la última parte de este capítulo que
trata del Diluvio, veremos cómo es visualizado el episodio --aunque de manera
bastante alterada-- en distintas culturas, en el Antiguo Testamento y en el
Nuevo Testamento.
El Diluvio en la Epoca de Noé en el
Antiguo Testamento
El libro revelado al profeta Moisés fue la
Torá. Hoy día no queda casi nada de esa revelación y el libro bíblico
denominado "Pentateuco" ha perdido hace mucho tiempo su concordancia
con la revelación original. Incluso gran parte de esa entidad incierta ha sido
alterada por los rabinos de la comunidad judía. De la misma manera, las
revelaciones comunicadas a todos los otros profetas enviados a los Hijos de
Israel después del profeta Moisés, también sufrieron el mismo tratamiento y
fueron muy alteradas. Esta característica, que hace que al
"Pentateuco" llamemos ahora "Pentateuco Modificado", porque
ha perdido su coherencia con el original, nos lleva a considerarlo un producto
de los intentos de los seres humanos por registrar la historia de sus tribus
antes que tomarlo como un libro divino. Sin que nos cause asombro, encontramos
que la naturaleza del Pentateuco Modificado y sus contradicciones, se revelan
también en el relato de la historia de Noé, aunque tenga algunos paralelismos
con el Corán en algunas partes.
De acuerdo al Antiguo Testamento, Dios anunció
a Noé que todos, excepto los creyentes, serían destruidos, porque la tierra
estaba llena de violencia. Con ese objeto le ordenó que construya el Arca y le
describió con detalles cómo hacerla. Dios también le dijo que lleve a sus
tres hijos, a las tres nueras, a la esposa, a un par de cada ser viviente y
acopio de víveres para todos. Siete días más tarde, cuando llegó el momento
del Diluvio, todas las fuentes de agua subterránea reventaron al exterior, se
abrieron las ventanas del cielo y un gran diluvio abarcó todo. Duró cuarenta días
y cuarenta noches. La embarcación navegó sobre las aguas que cubrieron todas
las montañas y cerros elevados. De esa manera, quienes estaban con Noé a bordo
fueron salvos y el resto fue arrastrado por las aguas, muriendo ahogados. Después
del Diluvio --que duró cuarenta días y cuarenta noches-- se detuvo la lluvia y
las aguas empezaron a descender después de los 150 días.
Por lo tanto, el decimoséptimo día del séptimo
mes la embarcación se posó en las montañas Ararat (Agri). Noé envió una
paloma para que vea si las aguas habían descendido totalmente o no, cosa que
supo cuando el animalito no volvió. Dios le dijo entonces que desembarque y que
pueble la tierra.
Una de las contradicciones en el Antiguo
Testamento es que, siguiendo esta reseña, en la versión Yahvista del texto, se
dice que Dios ordenó a Noé que tome siete parejas --machos y hembras-- de cada
uno de esos animales que El llamó "puros", y solamente parejas
--macho y hembra-- de los que denominó "impuros". Esto se contradice
con el texto que reseñamos. Además, en el Antiguo Testamento la duración del
Diluvio también es distinta. De acuerdo al Yahvista la elevación de las aguas
duró 40 días, mientras que los seglares (versión sacerdotal) señalaron 150 díasI
.
Algunas partes de la narración del Diluvio
en el Antiguo Testamento dicen:
"Dijo, pues Dios a Noé: 'He
decidido acabar con toda carne, porque la tierra está llena de violencias por
culpa de ellos. Por eso, he aquí que voy a exterminarlos de la tierra. Hazte un
arca de maderas resinosas…
Por mi parte, voy a traer el diluvio,
las aguas sobre la tierra, para exterminar toda carne que tiene hálito de vida
bajo el cielo: todo cuanto exista en la tierra perecerá. Pero contigo
estableceré mi alianza: Entrarás en el arca tú y tus hijos, tu mujer y las
mujeres de tus hijos contigo. Y de todo ser viviente, de toda carne, meterás en
el arca una pareja para que sobrevivan contigo. Serán macho y hembra…'
Así lo hizo Noé y ejecutó todo lo
que le había mandado Dios" (Génesis 6:13-22).
"y en el mes séptimo, el día
diecisiete del mes, varó el arca sobre los montes de Ararat" (Génesis
8:4).
"De todos los animales puros
tomarás para ti siete parejas, el macho con sus hembras, y de todos los
animales que nos son puros, una pareja, el macho con su hembra… para que
sobreviva la casta sobre la haz de toda la tierra" (Génesis 7:2-3).
"Establezco mi alianza con
vosotros, y no volverá nunca más a ser aniquilada toda carne por las aguas del
diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra" (Génesis 9:11).
Según el Antiguo Testamento, de acuerdo al
dictamen de que "todo cuanto exista en la tierra perecerá" en el
diluvio que cubriría al mundoI I , todas las personas del planeta perecieron,
excepto los que estaban a bordo en el Arca con Noé.
El Diluvio en la Epoca de Noé en el
Nuevo Testamento
El Nuevo Testamento que tenemos hoy día
tampoco es un libro divino en el real sentido de la palabra. Comprende las
palabras y acciones de 'Isa (Jesús). Empieza con los cuatro
"Evangelios", redactados un siglo después de la ascensión al cielo
de 'Isa, por gente que nunca lo vio o estuvo con él, es decir, Mateo, Marcos,
Lucas y Juan. Entre los cuatro Evangelios hay contradicciones muy obvias. El
Evangelio de Juan, en particular, difiere en gran medida de los otros tres
(Evangelios Sinópticos), que son en cierto grado --pero no totalmente--
comparables entre sí. Los otros libros del Nuevo Testamento comprenden las
cartas escritas por los Apóstoles y Saúl de Tarso (más tarde llamado San
Pablo), en las que se describen las acciones de los mismos después de la muerte
de 'Isa.
Por lo tanto el nuevo Testamento de hoy día
no es un texto divino sino más bien un libro semihistórico.
En el Nuevo Testamento el Diluvio se explica
resumidamente como sigue.
Noé fue enviado como mensajero a una
comunidad desobediente que estaba extraviada, pero el pueblo no le hizo caso y
continuó en su perversión. Entonces Dios le ajustó las cuentas con el Diluvio
a esos que habían rechazado la fe, y salvó a Noé y a los creyentes poniéndolos
en el Arca. El Nuevo Testamento lo expresa de la manera que sigue.
"Como en los días de Noé, así
será la venida del Hijo del hombre. Porque como en los días que precedieron al
diluvio, comían, bebían, tomaban mujer o marido, hasta el día que entró Noé
en el Arca, y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y los arrastró a
todos, así será también la venida del Hijo del hombre" (Mateo 24:37-39).
"si no perdonó al mundo antiguo,
aunque preservó a Noé, heraldo de la justicia, y a otros siete, cuando hizo
venir el diluvio sobre un mundo de impíos" (2 Pedro 2:5).
"'Como sucedió en los días de
Noé, así será también en los días del Hijo del hombre. Comían, bebían,
tomaban mujer o marido, hasta el día que entró Noé en el arca; vino el
diluvio y los hizo perecer a todos" (Lucas 17:26-27).
"en otro tiempo incrédulos,
cuando les esperaba la paciencia de Dios, en los día que Noé construía el
Arca, en las que unos pocos, es decir ocho personas, fueron salvados a través
de las aguas" (C. 1 Pedro 3:20).
"Porque ignoran intencionadamente
que hace tiempo existieron unos cielos y también una tierra surgida del agua y
establecida entre las aguas por la Palabra de Dios, y que, por esto, el mundo de
entonces pereció inundado por las aguas del diluvio" (2 Pedro 3:5-6).
Relato del Diluvio en Otras Culturas
Cultura sumeria. Un dios llamado Enlil
dijo al pueblo que otros dioses intentaban destruir la humanidad pero que él
deseaba salvarla. El héroe de la historia es Ziusudra, rey devoto de la ciudad
de Sippur. El dios Enlil dijo a Ziusudra qué hacer para salvarse del Diluvio.
La parte del texto donde se relata quiénes subieron a la embarcación, se ha
perdido. Pero que existió se revela en la parte donde dice como se salva
Ziusudra. Si nos apoyamos en la versión babilonia llegamos a la conclusión que
en la versión sumeria deben existir detalles muchos más amplios del porqué
del Diluvio y como fue construida la embarcación.
Cultura babilónica. Ut-Napishtim es
el equivalente babilonio de Ziusudra, el héroe sumerio del Diluvio. Otra
referencia importante es Gilgamesh. Según la leyenda éste decidió buscar y
encontrar a sus ancestros para obtener el secreto de la inmortalidad. Se le
advirtió de los peligros y dificultades de ese viaje. Se le dijo que debía
saber que tenía que cruzar las "montañas Mashu y las aguas de la
muerte", y que ese viaje había sido realizado hasta entonces solamente por
el dios sol Shamash. No obstante, Gilgamesh enfrentó todos los peligros de la
marcha y finalmente consiguió llegar donde se encontraba Ut-Napishtim.
El texto se vuelve ilegible cuando se relata
la reunión de Gilgamesh y Ut-Napishtim. Y cuando se puede leer de nuevo, Ut-Napishtim
dice a Gilgamesh que "los dioses reservaron el secreto de la muerte y de la
vida a ellos" (es decir, que no se lo tenían que dar a conocer a la
gente). Entonces Gilgamesh preguntó a Ut-Napishtim cómo había adquirido la
inmortalidad. Y Ut-Napishtim le contó la historia del diluvio como respuesta.
El diluvio también aparece en las famosas "doce tablas" de la épica
de Gilgamesh.
Ut-Napishtim comenzó diciéndole que la
historia que iba a contarle era "algo secreto, un secreto de los
dioses". Le dijo que él era de la ciudad de Shuruppak, la más antigua
entre las ciudades de la tierra de Akkad. Según este relato el dios Ea le habría
hablado a través de las paredes de una choza de cañas y le comunicó que los
dioses habían decidido destruir todas las semillas de vida con un diluvio,
aunque en esta versión no se explica la razón de esa decisión. En el relato
sumerio del Diluvio tampoco se da la razón del mismo. Ut-Napishtim dijo que Ea
le había comunicado que construya una embarcación en la cual reuniría y pondría
las "semillas de todas las cosas vivientes". Ea le informó respecto
al tamaño y la forma de la embarcación: el ancho, el largo y el alto eran de
igual medida. La tormenta puso todo patas arriba durante seis días y seis
noches. El séptimo día vino la calma. Ut-Napishtim vio que en el exterior (de
la nave) todo "se había convertido en un barro pegajoso". La
embarcación se posó sobre el monte Nisir.
De acuerdo a los registros babilonios y
sumerios, Xisuthros (o Khasistara) se salvó del Diluvio junto con su familia,
los amigos, pájaros y otros animales, gracias a una embarcación de 925 metros
de largo. Se dice que "las aguas se expandieron hacia los cielos, que los
océanos cubrieron las costas y que los ríos se salieron de sus cursos".
Después la embarcación se posó en la montaña Corydaena.
Según los registros asirios-babilonios, Ubar-Tutu
(o Khasisatra) fue salvado junto con su familia, sirvientes, rebaños y animales
salvajes en una embarcación de 600 codos de largo, 60 codos de ancho y 60 codos
de alto. El Diluvio duró seis días y seis noches. Cuando la embarcación llegó
a la montaña Nizar, la paloma que fue liberada volvió, pero el cuervo no.
Según otros registros sumerios, asirios y
babilonios, Ut-Napishtim y su familia sobrevivieron al Diluvio, el cual duró
seis noches y seis días. Se dice: "En el día séptimo Ut-Napishtim miró
al exterior. Todo estaba muy quieto. El hombre había vuelto nuevamente al
barro". Cuando la embarcación se posó en la montaña Nizar, Ut-Napishtim
mandó afuera una tórtola, un cuervo y un gorrión. El cuervo se detuvo para
comer de los cadáveres, pero los otros dos pájaros no regresaron.
Cultura hindú. En las épicas
Shatapatha Brahmana y Mahabharata de la India, la persona llamada Manú se salva
del diluvio junto con Rishiz. De acuerdo a la leyenda, Manú había atrapado un
pez, al que no mató. En forma imprevista el pez creció y le dijo que construya
una embarcación y amarre allí sus cuernos. Se acepta que ese pez era la
manifestación del dios Vishnú. El pez condujo a la embarcación sobre las
altas olas y la llevó hacia el norte, donde se encontraba la montaña Hismavat.
Cultura galesa. Según la leyenda
galesa [de Gales, una región celta de (Gran ) Bretaña], Dwynwen y Dwyfach
escaparon del gran desastre en una embarcación. Cuando descendió la espantosa
inundación que ocurrió a partir del estallido de Llynllion, que fue llamado el
Lago de Olas, Dwynwen y Dwyfach empezaron a repoblar nuevamente (Gran) Bretaña.
Cultura escandinava. Las leyendas nórdicas
Edda relatan que Bergalmir y su esposa escaparon del diluvio en una gran
embarcación.
Cultura lituana. En la leyenda lituana
se dice que unos pocos pares de seres humanos y animales se salvaron refugiándose
en la cresta rocosa de una montaña muy alta. Cuando los vientos y las
inundaciones, que duraron doce días y doce noches, alcanzaron lo alto de la
montaña, de modo que casi se engulle todo lo que estaba allí, el Creador les
arrojó una cáscara de nuez gigante. De ese modo se salvaron los antes señalados,
al navegar en la cáscara de nuez.
Cultura china. Las fuentes chinas
relatan que una persona llamada Yao, junto a otras personas o Far Li con su
esposa e hijos, fueron salvados de la inundación y los terremotos navegando en
una embarcación. Se dice que "la tierra estaba completamente en ruinas. El
agua brotó al exterior de la tierra y cubrió todo". Finalmente las aguas
retrocedieron.
El Diluvio en la Epoca de Noé en la
Mitología Griega. El dios Zeus decidió destruir al pueblo con un diluvio
porque cada día que pasaba se convertía en más malhechor. Solamente Deucalion
y su esposa Pyrrha fueron salvados de la inundación porque el padre de
Deucalion, Prometeo, había aconsejado con anterioridad a su hijo que construya
una embarcación. La pareja hizo pie en el Monte Parnassos el noveno día a
contar de la fecha en que se embarcaron.
Todas estas leyendas indican una realidad
histórica concreta. A lo largo de la historia cada comunidad recibió el
mensaje, es decir, todos recibieron la revelación Divina. Así es como muchas
comunidades aprendieron acerca del Diluvio. Desgraciadamente, como la gente se
apartó de la esencia de la revelación Divina, el relato del Diluvio sufrió
muchos cambios y se convirtió en leyendas o mitos.
La única fuente donde podemos encontrar la
historia real de Noé y del pueblo que lo rechazó, es el Corán, única fuente
de la revelación Divina que permanece sin alteraciones.
El Corán provee la información correcta no
solamente sobre el Diluvio en época de Noé sino también de otros sucesos y
pueblos de la historia. En los capítulos que siguen nos ocuparemos de ellos.
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