EVIDENTES
PRUEBAS DE LA EXPLICACIÓN CORÁNICA
La suposición absoluta es una de las causas de duda
y de la falta de voluntad de mucha gente, en relación con la aceptación del
punto de vista del Corán acerca de Jesús. Y esto sucede a pesar de que este
punto de vista se apoya en:
a)
La
tradicional historia del cristianismo que continuó durante tres décadas después
de la desaparición de Jesús, como una secta dentro del judaísmo.
b)
Las prácticas
de numerosas sectas y eruditos cristianos a lo largo de la historia del
cristianismo.
c)
Los
hallazgos de numerosos eruditos bíblicos y de investigaciones científicas, que
fueron aplicadas a la Biblia.
d)
El
instinto de mucha gente (algunos de los cuales piensan que son cristianos), que
creen en un solo Dios, pero no pueden aceptar a Jesús como Dios o como hijo de
Dios.
Vale la pena señalar que las principales diferencias
entre la explicación del Corán y lo que han encontrado tanto la investigación
como los eruditos modernos es que el Corán dijo lo mismo que dice hoy día
sobre Jesús y su misión, hace ya catorce siglos, y nunca cambió su postura.
MOTIVOS QUE MANTIENEN A LA GENTE ALEJADA DEL ISLAM
Algunos de los otros motivos que puedan ser causa del
rechazo de los argumentos del Corán son:
a)
El
prejuicio establecido contra el Islam, producto de las cruzadas y en buena parte
también del conflicto árabe‑israelí en el Oriente Medio.
b)
La
confusión. Aunque mucha gente no acepta el cristianismo, tampoco saben dónde
está la verdad.
c)
Las
presiones sociales y la reputación académica. Mucha gente teme aceptar el
Islam porque creen que sufrirían burlas, se verían alejados de sus parientes y
amistades, en el caso de que rechazaran abiertamente el cristianismo y aceptaran
el Islam. A nivel académico, especialmente entre los orientalistas, si alguien
llega a escribir favorablemente sobre el Islam y el Corán, nadie revisará su
trabajo o hará citas del mismo, y ni siquiera será considerado un trabajo
erudito. Incluso podría autodestruirse profesionalmente. El Washington Post (5
de enero de 1978), informó que en una Universidad de Richmond, el profesor
doctor Robert Alley perdió la cátedra del departamento de religión porque
mantenía el punto de vista de que Jesús nunca pretendió ser el hijo de Dios.
Después de realizar numerosas investigaciones en antiguos documentos que habían
sido hallados recientemente, el Dr. Alley llegó a la siguiente conclusión:
«Los pasajes (de la Biblia) en los que Jesús habla
del hijo de Dios, son adiciones posteriores ... Esta pretensión de deidad para
sí mismo no habría sido coherente con su estilo de vida, tal como lo podemos
reconstruir. Durante las tres primeras décadas después de la muerte de Jesús,
el cristianismo continuó como una secta dentro del judaísmo. Las primeras tres
décadas de la existencia de la iglesia fueron dentro de la sinagoga. Esto sería
increíble si ellos (los seguidores) hubieran proclamado abiertamente la deidad
de Jesús.»
6. Y de cuando Jesús, hijo de María, dijo: "
¡Oh, israelíes!, ciertamente soy el apóstol de Dios enviado a vosotros,
corroborante de cuanto de la Biblia me precedió y albriciante de un Apóstol
que vendrá después de mí, cuyo nombre será Ahmad (Muhammad)!" Mas
cuando les presentó las evidencias, dijeron: " ¡Esto es pura hechicería!"
14.
¡Oh, creyentes! ¡Sed los ayudantes de Dios!,
como jesús, hijo de María, dijo a los discípulos: "¿Quiénes serán mis
socorredores en la causa de Dios?" Dijeron los discípulos: " ¡Nosotros
seremos los ayudantes de Dios!" Creyó, pues, una parte de los israelíes y
otra negó, y entonces fortalecimos a los creyentes sobre sus enemigos y
salieron victoriosos.
(del Sagrado Corán.61:6,14)