
¿Qué es el Islam?
EN EL NOMBRE DE DIOS, EL
CLEMENTE, EL MISERICORDIOSO
Continuidad del mensaje de Dios
Patrimonio hispano desconocido
El
Corán y la tradición profética
Los
cinco principios básicos del Islam
El
Islam y su llamado universal
El
Islam y el porvenir Latinoamericano
Opiniones
erróneas sobre el Islam
¿Cómo es que uno se convierte en musulmán?
La palabra
''Islam'',
significa paz, obediencia o sumisión en el idioma árabe y en el sentido
religioso, quiere decir la sumisión de la humanidad a la voluntad de Dios. El
hombre o la mujer que acepta la soberanía de Dios único y se rinde
completamente a su voluntad es conocido como "muslim" o en español
"musulmán". El nombre "mahometano" que se emplea a menudo
en español, es erróneo y ofensivo al espíritu mismo del Islam.
Continuidad del mensaje de Dios
El Islam no es una religión nueva; en su esencia es
la misma que Dios les reveló a todos sus profetas. Nuestra escritura sagrada,
el Corán, nos dice:
"creemos en Díos y en todo lo que se nos ha revelado: y en todo lo que se les reveló a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob, a las tribus. a Moisés, Jesús, y a todos los profetas de parte de Dios" (El Corán, Capituló II ''La Vaca'', verso 136).
Patrimonio hispano desconocido
El Islam entró de Reno en el patrimonio hispano sólo
ochenta años después de la muerte del Profeta Muhammad (¡Qué Dios lo bendiga
y lo mantenga en su santa paz!). Durante ocho siglos gloriosos, del año
cristiano 711 hasta 1492, el Islam se mantuvo como la religión mas tolerante de
la Península Ibérica, hasta que la Inquisición, falsamente llamada "El
Santo Oficio" lo derrocó entre los años 1480 y 1550 aproximadamente.
Durante la época de los musulmanes españoles, se
edificaron monumentos tan celebres, como la Gran Mezquita de Córdoba (la cual
era capital del estado Hispano‑Islámico), el Alcázar de Sevilla y el Alhambra
de Granada, que siguen atrayendo a los turistas como verdaderas joyas
arquitectónicas Islámicas.
Un musulmán cree en la unicidad de Dios único, en
todos sus mensajeros, en todos sus mensajes o libros sagrados, en sus ángeles
creados por El para servirle como funcionarios, en el Día del Juicio Final, y
también cree que cada persona es responsable por sus hechos y acciones; el
musulmán cree en una vida futura después de la muerte.
El Islam ordena la fe en la unicidad y soberanía de
Dios, lo cual hace que el hombre o la mujer conozca la significación del
universo y asimismo, su propio lugar en El. Libra al hombre de todos los miedos
y supersticiones, haciéndole consciente de la omnipresencia de Dios, su ser
todopoderoso y de sus obligaciones para con El. La fe no basta en si misma para
el Islam, sino que debe reflejarse en acciones efectivas. Para creer en un Solo
Dios único, se necesita contemplar a toda la humanidad como una sola familia
que existe bajo la benevolencia de Dios, el Creador y Sostén Común de todo y
de todos. El Islam rechaza la idea de una gente o una raza escogida, haciendo de
la fe en Dios único y de las buenas acciones, la única llave para entrar al
paraíso, estableciendo así una relación directa hacía Dios, que se ofrece a
todo el mundo sin distinción alguna y sin necesidad de ningún intermediario.
El hombre existe como la suprema creación de Dios y
es arquitecto de su propio destino. Creado con las mayores potencialidades, el
hombre es Ubre en su voluntad, sus acciones y en su Ubre albedrío. Dios le ha
enseñado el camino recto, la vida del Profeta Mohammad (¡Qué Dios lo bendiga
y lo mantenga en su santa paz!), nos sirve como el ejemplo perfecto para
alcanzar este ideal. La grandeza del hombre y su salvación eterna consisten en
seguirlos. El Islam demuestra la pureza de la personalidad humana, les confiere
igualdad de derechos a todos sin distinción alguna respecto al color de la piel
ni al género masculino o femenino. Sujeta al príncipe y al campesino, al rey y
al humilde igualmente a la soberanía de la Ley Divina tal como se enuncia en el
Corán y se ejemplifica en la vida del Profeta Mohammad (¡Qué Dios lo bendiga
y lo mantenga en su santa paz!).
El Corán y la tradición profética
El Corán es la última palabra que Dios reveló, y a
la vez, la fuente básica de los mandatos y leyes del Islam. El Corán trata de
los fundamentos de las relaciones entre Dios y el hombre, como también de las
relaciones entre el hombre y su prójimo, en todas las esferas posibles. Las
bases comprensivas por las que se pueden edificar los sistemas sólidos de
justicia social, economía, política, legislación, jurisprudencia, derecho,
leyes y relaciones internacionales, son el contenido más importante que abarca
el Corán. Mohammad (¡Qué Dios lo bendiga y lo mantenga en su santa paz!) era
un hombre sencillo, sin instrucción formal, quien no sabía leer ni escribir, y
no obstante, el Corán fue memorizado, tal como le fue revelado, y dictado
durante toda su vida por orden suya a todos sus seguidores. Todavía se puede
consultar el Corán en su forma completa y original, y en la lengua árabe tal
como le fue revelado al Profeta Mohammad (¡Qué Dios lo bendiga y lo mantenga
en su santa paz!).
El
Hadith, ósea la relación de las enseñanzas y
los hechos máximos del Profeta Mohammad (¡Qué Dios lo bendiga y lo mantenga
en su santa paz!), explica y elabora estas enseñanzas en el Corán.
El Islam no cree en el puro ritualismo, sino que
insiste en que nuestras intenciones y acciones sean buenas. Para adorar
totalmente a Dios, tenemos que conocerlo, amarlo y comportarnos según sus leyes
en todos los aspectos de la vida; debemos ordenar la bondad y prohibir lo malo,
ejercer la caridad y la justicia y servirle a Dios único al servirle a la
humanidad. El Corán nos ofrece estos conceptos de la siguiente manera sublime:
"No es la virtud orientar nuestras caras hacía
el Oriente ni al Occidente; sino el virtuoso es él que cree en Dios único y en
el Día del Juicio Final, en los ángeles, en las Escrituras y los Profetas, y
el que ofrece su hacienda por amor a Dios, a sus parientes, a los huérfanos, a
los pobres, al viajero, a los mendigos Y para el rescate de cautivos, y mantiene
la oración y da la limosna prescrita; y los que cumplen los pactos cuando
pactan, los constantes en la adversidad, en la desgracia y en los momentos de
calamidad; ésos son los veraces y ésos son Los temerosos de Dios" (El Corán,
capitulo II "la Vaca", Verso 177).
Los cinco principios básicos del Islam
Según el Islam, cada acto que se lleve a cabo con la
conciencia de que uno cumple con la voluntad de Dios, se considera como un
verdadero acto de adoración. Sin embargo, los actos específicos de oración se
conocen como los "Cinco Pilares de la Fe Islámica", y están
considerados en un nivel más alto de espiritualidad y son los siguientes:
1) El credo o la Declaración de la Fe, que dice así.
Doy testimonio de que no hay más divinidad que un
solo Dios y que Mohammad es su siervo y mensajero. La misión apostólica de
Mohammad (¡que Dios lo bendiga y que lo mantenga en Su santa paz!) convida a
los musulmanes a que sigan la vida ejemplar del profeta en todos los sentidos.
2) El Islam ordena cinco oraciones al día como
obligación a Dios.
Se debe rezar cinco veces al día como obligación
personal hacia a Dios. Nos ofrece una manera de darle fuerza y vida a nuestra
creencia en Dios Único, inspira una moralidad superior en el creyente, le
purifica el corazón y suprime las inclinaciones indecentes y dañinas.
3) El Islam ordena el Ayuno durante el mes de Ramadán
Se practica el ayuno durante el santo mes de Ramadán,
que es el noveno mes del calendario lunar Islámico. Durante este mes se
abstiene de comer y de beber desde el amanecer hasta el anochece (la puesta del
sol). También se abstiene de malas intenciones y malos deseos, incluso pleitos.
El Ayuno le enseña al hombre el amor, la sinceridad y la devoción; le cultiva
una conciencia pura y firme al mismo tiempo le cultiva la paciencia,
generosidad, disciplina y fuerza de voluntad (el musulmán no toma bebidas
embriagantes ni come puerco).
4) El Zakat o tributo
El Islam ordena que un musulmán dé anualmente el
2.5% de su ingreso neto como caridad obligatoria para ser distribuido entre la
gente pobre y las comunidades necesitadas.
5) La Peregrinación a la Kaba en Mec`ca (Arabia
Saudita)
Se debe efectuar aunque sea una sola vez en la vida,
la Peregrinación a la Kaba en Mec`ca, a condición de que se tengan los medios
económicos disponibles para hacer el viaje.
El Islam dispone de guías muy definidas para que
toda la humanidad las siga en todos los aspectos de la vida, ya sea en el campo
político, económico, moral y espiritual. La vida de monasterio y de convento
se rechaza en el Islam. Se. Le recuerda al
creyente en varios capítulos de El Corán, su última f vida, sus deberes y
obligaciones hacia sí mismo, sus parientes y amigos; para su comunidad, su prójimo
y hacia su Creador. Al hombre se le han dado guías fundamentales para que lleve
una vida bien orientada, de modo que cuando se encuentre ante el desafío de la
vida, sepa poner en práctica los altos ideales descritos en El Corán.
Mohammad (¡que Dios lo bendiga y que lo mantenga en
Su santa paz!) nació en el año 570 de la era cristiana en la ciudad de Mecka.
en Arabia. Descendió de una ilustre familia árabe, los Quraish. Su primera
revelación la recibió a la edad de cuarenta años. Desde que empezó a
predicar el Islam, él con los creyentes, fueron sometidos a toda clase de
pruebas y fue preciso que se trasladaran con sus compañeros a Medina, otra
ciudad en el norte de Arabia.
Durante el breve período de veintitrés años, el
cumplió con su misión de Profeta, y a la edad de sesenta y tres años entregó
el alma a su Creador y fue sepultado en la ciudad de Medina. Mohammad(¡que Dios
lo bendiga y que lo mantenga en Su santa paz!) vivió una vida ejemplar para
toda la humanidad; la grandeza de¡ hombre y su salvación consisten en seguir
su ejemplo. Su vida es un reflejo de las enseñanzas de el Corán puestas en práctica.
El Islam y su llamado
universal
Por su manera sencilla directa de expresar la verdad
el Islam atrae poderosamente a cualquier mente que sea sincera y racional. El
Islam ofrece una solución para todos los problemas de la vida, es una guía
hacia una vida superior y feliz que glorifica en todas sus fases a nuestro
Creador todopoderoso y misericordioso.
Se cuenta que con cincuenta y siete países en el
mundo donde la mayoría de los habitantes son musulmanes. Se calcula que en el año
1980 de la era cristiana, la población musulmana ha sobrepasado el billón de
personas, aproximadamente 1/4 de la humanidad.
El Islam y el porvenir Latinoamericano
La herencia Islámica ha estado íntimamente
vinculada con la cultura hispanoamericana. Las ciudades mineras del Perú y
Bolivia muestran todavía la mano de obra de los desterrados artesanos mudéjares
de los siglos XVI y XVII. La capilla real de Cholula en México, es una auténtica
copia de la Gran Mezquita de Córdoba, con sus bóvedas y arcos que consuelan
como un oasis en el desierto espiritual Mexicano.
Nietos de estos artesanos construyeron el Claustro
Mudéjar de la Universidad Nacional de San Carlos, en la Antigua Guatemala, a
mediados del siglo XVII; el cuál se conserva hasta la fecha. Es necesario hacer
notar, que los hispanoamericanos tienen una herencia hispano‑musulmana de
aproximadamente 800 años(750‑1550), y una herencia cristiana en Hispanoamérica
de solamente unos 400 años(1580‑1980 o hasta la fecha). Ojalá que algún
día pueda volver la Fe Islámica a la gente Hispanoamericana.
Opiniones erróneas sobre el Islam
Desgraciadamente algunas enseñanzas contemporáneas
sobre el Islam han sido mal entendidas o mal representadas en el mundo
cristiano. Aquí ofrecemos el verdadero punto de vista Islámico de varios
conceptos del Islam:
a)
La
condición de la mujer. El Islam no practica ninguna forma de discriminación
contra la mujer; pero el Islam si le indica a cada uno como puede perfeccionar
en las esferas correspondientes las capacidades potenciales de cada sexo y, por
lo tanto, las responsabilidades respectivas a cada uno, las cuales son
igualmente importantes; aunque no sean precisamente idénticas.
b)
Matrimonio
y Divorcio: El Matrimonio es un contrato sagrado y de suma importancia entre el
hombre y la mujer y ofrece un paso mas hacía una vida de perfeccionamiento sana
y feliz. El Islam le ofrece tanto al hombre como a la mujer el derecho al
divorcio como último recurso, más no como primera intención.
c)
La
lucha, esfuerzo o "Yíhad".‑ Aquellos que creían que Yíhad en
el Islam significa "Guerra Santa". El Yíhad es un esfuerzo y un deber
que cumplen los musulmanes individualmente o en grupos, por la felicidad de la
sociedad y el bien común, con la condición de que esta lucha se lleve a cabo
en el nombre de y por Dios, para conseguir su bendición y complacencia divina
sin ningún objetivo personal. En el Islam se encuentran leyes divinas para
gobernar un país, derrumbando de esta manera los regímenes corrompidos hechos
por los tiranos. El Yíhad es un esfuerzo o lucha para conseguir la meta divina
que es la de reformar la humanidad en esta tierra, aunque para lograrlo se tenga
que usar la mano, la lengua, la pluma y todos los medios económicos disponibles
con la única intención de obedecer y complacer a Dios para conseguir una
sociedad de justicia, igualdad, tolerancia y respeto sin permitir el dominio de
intereses particulares o de grupo con el perjuicio de los demás seres humanos.
Simplemente con decir: "La ilaha illa Allah, Muhammad dun rasúlu Allah", con convicción uno se convierte al Islam y se hace musulmán. Esta frase significa: "No existe dios verdadero sino Dios (Allah), y Muhammad es el mensajero (profeta) de Dios". La primera parte, "No existe dios verdadero sino Dios", significa que nadie tiene el derecho de ser adorado sino Dios, y que Dios no tiene socios en Su reino ni hijos. Para ser musulmán uno también debe:
Creer que el Sagrado Corán es la literal palabra de Dios, revelada por Él.
Creer en el Día del Juicio (el Día de la Resurrección) es verdadero y que vendrá a pasar tal como Dios ha prometido en el Corán.
Aceptar el Islam como su religión.
No adorar a nada ni nadie excepto Allah (Dios).
El Profeta Muhammad dijo: {La alegría de Dios, cuando alguno de vosotros se vuelve a Él en arrepentimiento, es mayor a la que alguno de vosotros sentiría si estuviese cabalgando sobre su camello en el (inhóspito) desierto, y éste se escapase de él, junto con todas sus provisiones, dejándolo sin la más mínima esperanza. El hombre llega a un árbol y se refugia bajo su sombra (esperando la muerte), pues ha perdido toda esperanza de encontrar a su camello. Entonces, mientras él se encuentra en ese estado (de desesperación), sorpresivamente su camello aparece ahí en frente suyo. Lo agarra por sus riendas y grita desde lo mas profundo de su alegría:" ¡OH Dios, Tu eres mi siervo y yo soy tu señor!" Su error fue motivado por la intensidad de su alegría.}