EL MATRIMONIO
El Matrimonio: un Gran Acto de ‘Ibada
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Dos ciclos de oración que realiza un casado son mejor que (las acciones de)
un hombre soltero que se pasa la noche de pie rezando y el día ayunando.”
Man lâ Îahdzuruh Al-Faqîh, t.3, p.384.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Una persona casada dormida es mejor ante Al-lâh que el que ayuna y pasa la
noche de pie rezando, siendo soltero.”
Bihâr Al-Anwâr, t.103, p.221.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Quien se casa ha salvaguardado la mitad de su religión.” Y en otro hadiz
dice: “Que tenga conciencia de Al-lâh en la otra mitad o en lo restante.”
Al-Kâfî, t.5, p.328.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Quien desee encontrar a Al-lâh estando puro y purificado, que le encuentre
teniendo una esposa.”
Man lâ Îahdzuruh Al-Faqîh, t.3, p.385
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Son abiertas la puertas del cielo de la misericordia en cuatro momentos:
cuando baja la lluvia, cuando el hijo mira el rostro de sus padres, cuando se
abre la puerta de la Kabah y al momento de casarse.”
Bihâr Al-Anwâr, t.103, p.221.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“No hay nada más querido para Al-lâh, Imponente y Majestuoso, que una casa
cimentada en el Islam por medio del matrimonio; y no hay nada más aborrecido
para Al-lâh, Imponente y Majestuoso, que una casa destruida en el Islam por la
separación.”
Al-Kâfî, t.5, p.328.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Por cierto que las doncellas vírgenes son como el fruto de un árbol: cuando
madura y no es recolectado, el sol lo hace corromperse y lo diseminan los
vientos. Asimismo sucede con las vírgenes; cuando alcanzan aquello que alcanzan
las mujeres, no tienen más remedio que el casamiento, y si no acontece, nada
las mantendrá seguras de caer en la corrupción, puesto que ellas son
humanas.”
Al-Kâfî, t.5, p.337.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“No hay joven que se haya casado a temprana edad, sin que su demonio brame:
“¡Qué desgraciado! ¡pero qué desgraciado! Se ha puesto a salvo de mí en
dos tercios de su religión.”
Bihâr Al-Anwâr, t.103, p.221.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“¡Oh comunidad de jóvenes! Quien de entre vosotros tenga la capacidad de
tener actividad sexual, que se case, puesto que ello es lo más efectivo para
bajar la mirada (de lo que no se debe mirar) y resguardar más las partes
pudendas.”
Mustadrak al-Wasâ’il, t.14, p.153.
Dijo el, Mensajero de Al-lâh (BP):
“Por cierto que Él ha prohibido el celibato, y ha prohibido que las mujeres
renuncien al matrimonio y que se abstengan de estar con sus esposos.”
Mustadrak al-Wasâ’il; t.14, p.248.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“La mayoría de la gente del Fuego son solteros.”
Man lâ Îahdzuruh Al-Faqîh, t.3, p.384.
Se narró del Profeta (BP):
“Llegó la esposa de ‘Uzmân Ibn Mazh’ûn a la casa de Umm Salamah (esposa
del Profeta) y ésta le dijo: ‘¿Por qué dejaste de perfumarte, ponerte
tintura, teñirte y otras cosas?’. Respondió: ‘Porque ‘Uzmân Ibn Mazh’ûn,
mi esposo, no se me acerca desde hace tanto y tanto...’ Dijo Umm Salamah: ‘¿Y
eso por qué?’. Dijo: ‘Porque se ha prohibido a sí mismo las mujeres y ha
optado por la abstinencia (carnal)’. Umm Salamah informó de ello al Mensajero
de Al-lâh (BP), y él fue a ver a sus compañeros y dijo:
‘¿Acaso os alejáis de las mujeres? ¡Por cierto que yo voy con las mujeres,
como en el día y duermo durante la noche! Y quien deja de lado mi tradición,
no es de los míos’.”
Bihâr Al-Anwâr, t.93, p.73.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Quien se afane en hacer que dos creyentes se casen, de forma que llegue a
hacer que se reúnan, Al-lâh lo casará con mil mujeres de entre las huríes de
grandes ojos, cada una de las cuales estará en un castillo de perlas y rubíes.”
Wasâ’il Ash-Shî’ah,
t.20, p.46.
El Mensajero (s.a.w.) dijo:
“En verdad el mejor de entre ustedes es el mejor con su mujer y yo, soy el
mejor de entre ustedes con mis mujeres.”
Al-Hur Al-Amili, vol. 7 p. 122.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Quien tenga dos mujeres y no sea equitativo entre ellas al dividir su persona
y sus bienes, en el día de la Resurrección se presentará encadenado, con la
mitad de su cuerpo encorvado, hasta ingresar en el Fuego.”
Bihâr Al-Anwâr, t.103, p.214.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Quien proceda en relación a un matrimonio lícito de forma que Al-lâh reúna
a la pareja (en cuestión), Al-lâh le casará con una hurí de grandes ojos, y
por cada paso que haya dado y palabra que haya pronunciado por ello, le otorgará
la recompensa de la adoración de un año.”
Bihâr Al-Anwâr, t.103, p.221.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Lo nefasto de una mujer es lo excesivo de su dote y sus malas maneras.”
Bihâr Al-Anwâr, t.58, p.321.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Las mejores mujeres de mi comunidad son las de rostro más resplandeciente y
las de menor dote.”
Bihâr Al-Anwâr, t.103, p.236.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Cásate, aunque sea por un anillo de hierro.”
Kanz Al-‘Ummâl, t.16, p.321
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Quien dé por dote un puñado de trigo granulado o de dátiles, su casamiento
es lícito.”
Kanz Al-‘Ummâl, t.16, p.321
El mensajero de Al-lah (s.a.w.) ordenó a Ziyad ibn Labid Al-Ansarí, un hombre
noble de la tribu Bani-Bayada, a dar su hermosa hija Al-Dhalfa a Yuwaybir, el
compañero pobre del Profeta. Yuwaybir vivía de la caridad en compañía de
otros pordioseros, personas sin familia que vivían bajo una techado llamado
“Al-Seffah” que había hecho construir para ellos el Mensajero. La historia
de este matrimonio comienza con un diálogo entre Yuwaybir y el Mensajero de
Al-lah (s.a.w.) que le inquiere:
“Oh Yuwaybir, ¡si tu te casaras con una mujer que te inmunizara contra el
abandono y que te ayudara a conducirte en la vida y te preparase para el más
allá!”
Yuwaybir interrumpiendo responde:
“Oh Mensajero de Al-lâh, que mi padre y mi madre sean la suma a pagar ¿Quién
se interesa por mí? por Al-lâh, no tengo ningún título ni vínculo familiar,
ni riqueza ni hermosura, luego, ¿Qué mujer me querrá?”
Y el Profeta le respondió:
“Oh Yuwaybir, Al-lâh ha hecho que desciendan aquellos que estaban antes del
Islam, entre los nobles y ha ennoblecido por el Islam a los que estaban antes
abajo, también ha recuperado la dignidad para aquellos que estaban entre los
indignos. Ha hecho saltar en pedazos por el Islam todos los honores y glorias de
la ignorancia, y ha normalizado el título del parentesco los más gloriosos.
Ahora todos los hombres, cualquiera que sea su origen o color, negros o blancos,
árabes u otros, provienen todos de Adán quien proviene del soplo de Al-lâh el
Altísimo Quien lo creó. Y el más amable de todos los hombres, en el más allá,
para Al-lâh, es el que más cumple con Sus mandamientos y el más piadoso entre
ellos.”
Luego le dijo que fuera donde Ziyad ibn Labid y, que pidiese la mano de su hija.
Cuando Ziyad escuchó la propuesta de Yuwaybir, no pudo creerlo y al punto arrojó
a Yuwaybir. Pero su hija, Al-Dhalfa, protestó contra la actitud altiva de su
padre que iba contra la orden del Profeta. Finalmente, Ziyad cedió y cambiando
de parecer dio su hija en matrimonio a Yuwaybir.”
Al-Kulayni, “Furu Al-kafi”, vol. 5, p. 341
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Si llega a vosotros (para pedir la mano de vuestras hijas) aquel cuyo carácter
y (manera de profesar la) religión os complace, casadlo. Dije: ‘¡Oh
Mensajero de Al-lâh! ¿aunque su linaje sea inferior?’ Respondió: ‘Si se
os presenta quien os complace su carácter y religión casadlo, que ciertamente
que si no hacéis eso, se producirá el desorden en la Tierra, así como una
gran corrupción’.”
At-Tahdhîb, t.7, p.394.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Quien case a su hija con un corrupto, en verdad que ha cortado los vínculos
de parentesco con ella.”
Al-Mahyat Al-Baidâ’, t.3, p.94.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Quien se case con una mujer, habiéndolo hecho solamente por su belleza, no
llegará a ver en ella aquello que quiere, y quien se case por la riqueza de la
mujer, habiéndolo hecho solo por eso, Al-lâh lo hará dependiente de ello; así
pues, debéis casaros con la que posee religión.”
At-Tahdhîb, t.7, p.399.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Por cierto que la mejor de vuestras mujeres es la que tiene muchos hijos, la
cariñosa, la pudorosa, la que es querida en su familia, la que es humilde con
su esposo, la que se engalana para su esposo y es recatada respecto de otro, la
que escucha lo que él dice, obedece su orden, y que cuando está a solas con él
se pone a su disposición para lo que desee de ella, y que no se comporta
vulgarmente, como lo puede hacer un hombre.”
Bihâr Al-Anwâr, t.103, p.235.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“No hay mujer que sirva a su esposo un sorbo de agua sin que ello sea para
ella mejor que la adoración de un año ayunando durante el día y manteniéndose
en pie rezando durante la noche.”
Wasâ’il Ash-Shî’ah,
t.20, p.172.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Quien se case con una mujer por su belleza, Al-lâh dispondrá que su belleza
sea un objeto de aflicción en su contra.”
Wasâ’il Ash-Shî’ah,
t.20, p.53.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“No te cases con una mujer (sólo) por su belleza, ya que es posible que su
belleza la haga perderse; ni te cases por su riqueza, ya que es posible que su
riqueza la haga ser tirana; en cambio cásate con la mujer por su religión.”
Al-Mahyat Al-Baidâ’, t.3, p.85.
Dijo el Mensajero de Al-lâh (P):
“De la dicha del hombre musulmán está la esposa virtuosa, la morada amplia,
la montura agradable, y el hijo virtuoso.”
Bihâr Al-Anwâr, t.104, p.98.
Dijo el Mensajero de Al-lâh:
“La lucha sagrada de la mujer es ser buena esposa, y la persona que tiene más
derecho sobre ella es su esposo.”
Bihâr Al-Anwâr, t.103, p.256
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“¡Pobre de la mujer que enfada a su esposo! ¡Y albricias para la mujer de la
cual su esposo está complacido!”
Dijo el Mensajero de Al-lâh (BP):
“Hay tres cosas de este mundo que se me hizo apreciar. Las mujeres, el
perfume, y el consuelo de mis ojos que se encuentra en la salat.”