Traducción del árabe: Mohsen Fayr.
«... RECITA EL CORÁN SALMODIÁNDOLO»[1].
«
Y CUANDO SEA LEÍDO EL CORÁN, PRESTAD ATENCIÓN Y CALLAD, TAL VEZ SEÁIS
COMPADECIDOS» [2].
Dijo
el Imam Ya’far As-Sadiq (P):
Si
es recitado el Corán en tu presencia es tu deber el silencio y escuchar con
atención [3].
Dijo
Amir Al-Mu’minin (P):
Que
el siervo de Dios (el creyente musulmán) no recite el Sagrado Corán sin estar
en estado de pureza (ablución) hasta que se purifique [4].
Isha’q Ibn ‘Ammar le preguntó al Imam As-Sadiq (P) lo siguiente: “Yo
tengo el Corán sobre mi corazón (ésto es, de memoria). ¿He de recitarlo de
memoria o he de mirar sobre el Mushaf?” Entonces el Imam (P) respondió: Debes
recitarlo y mirar el Mushaf. Esto es mejor. ¿Acaso no sabes que mirar el Corán
es un acto de adoración? [5].
Dijo
el Mensajero de Allah (BPD):
Detener
la vista sobre tres cosas es adoración, ellas son: el rostro de los padres, el
Mushaf (Corán), y el mar [6].
Dijo
el Mensajero de Allah (BPD):
Limpiad
el camino del Corán. Le dijeron: “¡Oh Mensajero de Allah!, ¿y cuál es ese
camino? Dijo: Vuestras bocas. Dijeron: “¿Con qué?” Y respondió: Con
el Siwak (utensilio similar al cepillo de dientes) [7].
Dijo
el Imam Ar-Rida (P), transmitiendo de sus padres (P), y éstos a su vez del
Mensajero de Allah (BPD):
Vuestra
boca es uno de los caminos de vuestro Señor; limpiádlas pues [8].
También se relata en los Hadices que el Imam Ali Zainul ‘Abidin (P) era la
persona que mejor voz tenía al recitar el Corán. Era de elevar su voz en la
recitación hasta que era escuchada por los habitantes de la casa, y los
caminantes y aguateros que pasaban cerca de su morada se detenían a escuchar su
recitación.
Asimismo, se cuenta que el Imam Muhammad Al-Baqir (P) era el mejor recitador de
su época y que cuando se levantaba por las noches a salmodiar el Corán elevaba
su voz, y si pasaba algún transeúnte o algún aguatero se detenía a
escucharlo [9].
Relata el Shaij Al-Mufid en su libro Al-Ijtisas, que el Imam Ya’far (P),
cuando se disponía a recitar el Corán, decía antes de comenzar, mientras
sostenía el Corán en sus manos, lo siguiente:
¡Oh,
Señor mío! Testimonio que éste es Tu Libro, el revelado de Tu parte a Tu
Enviado, Muhammad Ibn Abdullah (BPD) y Tu Palabra expresada en la lengua de Tu
Profeta. Has dispuesto que sea una guía de Tu parte hacia la humanidad y un
firme cordel que comunique a tus siervos contigo. ¡Señor mío! He proclamado
Tu pacto (los dos testimonios de fe) y Tu Libro. ¡Señor mío! Dispón pues,
que mi mirada sobre él, sea un acto de adoración, que mi recitación de él
sea con razonamiento, y que mi razonamiento de él acarree reflexión. Hazme de
aquellos que se dejan exhortar por Tus advertencias que en él se encuentran y
se apartan de la desobediencia a Tí. No selles mis oídos durante mi recitación
ni dispongas sobre mi vista un velo. No permitas que mi recitación sea tal que
no deje una enseñanza. sino permíteme que reflexione en los versículos y
normas del Corán, adquiriendo así los principios de Tu religión. No permitas
que mi vista sobre él sea descuidada, ni que mi recitación sea vana. ¡Ciertamente
Tú eres Compasivo y Misericordioso! [10].
Dijo
el Imam As-Sayyad (P):
Los
versículos del Corán son cofres, y cada vez que abras un cofre debes observar
su contenido [11].
Dijo
el Mensajero de Allah (BPD):
Anteponed
el Corán a vosotros mismos; éste os conducirá al Paraíso [12].
Dijo
el Mensajero de Allah (BPD):
¡Iluminad
vuestros hogares con la recitación del Corán!, puesto que la casa que es
abundante en su recitación, abunda en bendiciones, sustenta a sus moradores y
brilla para la gente del cielo así como las estrellas para los habitantes de la
tierra [13].
Dijo
el Imam As-Sadiq (P):
Quien
recite el Corán siendo joven y creyente mezclará Allah al Corán con su carne
y su sangre, y dispondrá que este joven esté en la compañía de los justos,
generosos, bienhechores, y será el Corán su protector en el Día del Juicio [14].
Dijo
el Profeta (BPD):
Todas
las cosas tienen un adorno y el adorno del Corán es la bella voz [15].
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[1] Corán, Sura
Al-Muzzammil: 4.
[2] Corán, Sura
Al-A’raf: 204.
[3]
Kitabul Uasa’il - Tomo 4, p. 861
[4] Ibíd., p.
848
[5] Ibíd., p.
854.
[6]
Biharul Anwar- Tomo 10, p., 368.
[7] Al-Bihar -
Tomo 76, p. 131.
[8] Ibíd., p.
130.
[9] Al-Uasa’il
- Tomo 4, pp. 808 y 809.
[10] Al-Bihar -
Tomo 98, p. 5.
[11]
Al-Uasa’il - Tomo 4, p. 849.
[12] Tafsir
Al-’Ia’shi - Tomo 1, pp. 2 y 3.
[13]
‘Iddatud-Da’i - p. 268-269.
[14] Zawa’b
Al-A’ma’l - p. 126.
[15]
Al Wasa’il - Tomo 4, p. 859