LA VOZ DE UNA MUJER EN EL ISLAM
Muchos musulmanes han adoptado
la ética judeo-cristiana que ve a las mujeres como la fuente de la tragedia
humana debido a su alegado papel bíblico como las tentadoras que sedujeron a Adán
en desobediencia a su Señor.. Tentando a su marido a comer la fruta prohibida,
ella no solamente desafió a Allah, sino que causó la expulsión de la
humanidad del Paraíso, instigando así todo el sufrimiento humano temporal.
Esos misóginos que sostienen este mito bíblico, rastrean en archivos de las
literaturas pseudo-islámicas tales como hadices falsos y débiles.
Este viejo mito del testamento
es un creencia extensamente difundida en la comunidad islámica a pesar del
hecho de que Al.lah en el Corán testimonia que era Adán solamente responsable
de su error. En 20: 115 se indica: "ya hicimos antes un pacto con
Adam, pero olvidó; y no encontramos de por su parte resolución firme." El
verso 20:121-122 continúa "como resultado, ambos comieron del árbol...Adam
desobedeció a su Señor y cayó en error. Luego su Señor lo escogió (por su
gracia), se volvió sobre él y le dio guía." Por lo tanto, no hay nada en
la doctrina islámica o en el Corán que sostenga que las mujeres son
responsables de la expulsión de Adán del Paraíso o de la consiguiente miseria
de la humanidad. Sin embargo, la misoginia abunda en las declaraciones de muchos
"eruditos" islámicos y de "imames".
El resultado de tal interpretación
de hadices y de la negatividad esparcida es que sociedades enteras han
maltratado a sus miembros femeninos a pesar del hecho de que el Islam ha honrado
y ha autorizado a la mujer en todas las esferas de la vida. La mujer en ley islámica
es igual a sus contrapartes masculinas. Ella es tan responsable por sus acciones
como es responsable un varón. Su testimonio es exigido y válido ante un
tribunal. Sus opiniones se buscan y se actúa basándose en ellas.
Contrariamente al pseudo hadiz: "consulta a mujeres y haz lo
contrario", el Profeta (S.A.S.) consultó a su esposa, Um Salama en una
de las decisions más importantes para la comunidad musulmana. Tales referencias
a las actitudes positivas del Profeta (S.A.S.) hacia las mujeres, refutan el único
hadiz falsamente atribuído a Ali bin Abu Talib: "la mujer es todo mal y
el mal más grande sobre ella es el que el hombre no puede hacer por ella."
La propaganda de tal negatividad
contra las mujeres ha conducido a muchos "eruditos" e "imames"
a hacer normas irreales sobre el discurso femenino. Demandan que las mujeres
deben bajar su voz a los susurros o aún al silencio, excepto cuando hablan a su
marido, a su guarda o a otras mujeres. El acto femenino de la comunicaciín se
ha convertido para algunos en una fuente de la tentación y de la seducción al
varón.
El Corán, sin embargo, menciona
específicamente que ésas búsquedas de información de las esposas del Profeta
debían dirigirse a ellas detrás de una cortina (33:53). Puesto que las
preguntas requieren respuestas, las madres de los creyentes ofrecieron fatwas a
los que las pidieron y narraron hadices a quienquiera que quisiese
transmitirlos. Además, las mujeres estuvieron acostumbras a preguntar al
Profeta (S.A.S.) mientras los hombres estaban presentes. Ni se avergonzaban de
hacer oir sus voces ni el Profeta (S.A.S.) impidió sus preguntas. Incluso en el
caso de Omar cuando una mujer lo desafió durante su jutba en el minbar, él no
la rechazó. Más bien, él admitió que ella tenía razón y él estaba
equivocado y dijo: "todos son más eruditos que Omar."
Otro ejemplo coránico de una
mujer que habla en público, es la hija del Sheij mencionado en el Corán en
28:23. Además, el Corán narra la conversación entre Sulayman y la reina de
Saba así como entre ella y sus súbditos. Todos estos ejemplos apoyan la fatwa
de que se permite a las mujeres expresar su opinión en público, porque
cualquier cosa que fue prescrita a los que nos precedieron antes, está
prescrita para nosotros, a no ser que sea rechazado unámimemente por la
doctrina islámica.
Así la única prohibición es
que la mujer hable suavemente y flirteando de una manera que se en tienda para
excitar y para tentar al hombre. Esto se expresa en el Corán como el habla
complaciente que Al.lah menciona en 33:32: "¡Mujeres del Profeta! No
sois como cualquier otra mujer. Si teméis a Al.lah, no seáis demasiado
complacientes al hablar, de manera de que aquel que tenga una enfermedad en su
corazón pueda sentir deseo: sino que hablad como se debe".
Lo que está prohibido es el
hablar coqueteando que tienta a los que tienen los corazones enfermos, que se
pueden mover por deseo y eso no es decir que toda laconversación con las
mujeres está prohibida, porque Al.lah termina así el verso: "...sino
que hablad como se debe."(33:32)
Encontrar excusas para silenciar
a mujeres es solo una de las injusticias que ciertos eruditos e imames intentan
inflingir sobre las mujeres. Señalan a aquellos hadices narrados por Bukhari
sobre el Profeta(S.A.S.), que dicen: "no he dejado un mayor daño a los
hombres que mujeres." Asumen que el daño implica que las mujeres son
una maldición malvada que se soportará como se debe aguantar pobreza, hambre,
enfermedad, muerte y miedo. Estos "eruditos" no hacen caso del hecho
de que el ser humano es tentado más por sus bendiciones que por sus tragedias.
Y Al.lah dice: "y os
pondremos a prueba con lo bueno y con lo malo."(21:35). Para apoyar
este argumento Al.lah dice en el Corán que dos de las bendiciones más
apreciadas de la vida, la riqueza y los niños, son pruebas. Al.lah dice: "sabed
que vuestra hacienda y vuestros hijos constituyen una tentación."(8Anfal
28). Una mujer, a pesar de las bendiciones que ella concede en sus relaciones,
puede ser también una prueba, porque puede distraer a un hombre de su deber
hacia Al.lah (nota de la web: y viceversa). Así, Al.lah crea la conciencia de cómo
las bendiciones pueden ser distracciones, de modo que se conviertan en
maldiciones. Los hombres pueden utilizar a sus esposas como excusa para no
realizar el jihad (nota de la web: la traducción de jihad es ESFUERZO por la
causa del Islam, éste puede ser de muchas maneras: hablar del Islam a la gente,
luchar por los derechos de los musulmanes, hacer una página web sobre el Islam,
y el jihad más fuerte es el que haces contra tu propio ego, la Guerra Santa no
es más que una de las formas de jihad), o para evitar el sacrificio y perseguir
la abundancia. Al.lah en el Corán advierte: "en verdad entre vuestras
esposas e hijos hay enemigos para vosotros." (64:14).
La alerta es igual que para las
bendiciones de la riqueza abundante y de la descendencia (63:9). Además, el
hadiz sahih dice: "por Al.lah que no temo por vosotros la pobreza,
sino que temo que el mundo sea abundante para vosotros, como lo fue para los que
os precedieron y compitáis por él como ellos han competido por él y que os
destruya a vosotros como les destruyó a ellos."(Bukhary y Muslim).
Este hadiz no significa que el Profeta (S.A.S.) animó a la pobreza.
La pobreza es una maldición de la cual el Profeta (S.A.S.) buscó refugio en Al.lah. Él no quería decir que su Ummah debía privarse de la riqueza y abundancia porque él dijo : "lo mejor de la buena abundancia es para la persona piadosa." (Narrado por Ahmed y Al Hakam). El Corán menciona a los hombres (Muslim) y las mujeres musulmanas (Muslimat) como ayuda y bienestar el uno para el otro, aquí y en el más allá. El Profeta no condenó las bendiciones que Al.lah ha proporcionado para su Ummah. Más bien el Profeta (S.A.S.) deseaba guiar a los musulmanes y su Ummah lejos de la deslizante cuesta cuyo agujero sin fondo es un fango de crueldad y deseo.
Dr. Yusuf al-Qaradawi